La gastritis y la úlcera péptica son dos de las condiciones digestivas más frecuentes en Honduras, y aunque comparten síntomas, tienen causas, diagnósticos y tratamientos distintos. El Dr. Antonio Pérez Averhoff, endoscopista en San Pedro Sula con más de 33 años de experiencia clínica, explica en este artículo las diferencias fundamentales que todo paciente debe conocer.
¿Qué es la gastritis y cómo se diferencia de la úlcera péptica?
La gastritis es una inflamación de la mucosa gástrica, la capa protectora que recubre el interior del estómago. Puede ser aguda (de inicio súbito) o crónica (prolongada en el tiempo). La úlcera péptica, en cambio, es una lesión más profunda: una erosión que atraviesa la mucosa y llega a capas más internas de la pared del estómago o del duodeno. Según las guías de la American College of Gastroenterology (ACG) 2024, la úlcera se define endoscópicamente como una pérdida de sustancia de al menos 5 mm de diámetro con profundidad demostrable. En términos simples: la gastritis «irrita» la mucosa, mientras que la úlcera la «perfora». Esta distinción es crucial porque determina el nivel de riesgo para el paciente y la intensidad del tratamiento requerido. Ambas condiciones pueden coexistir en el mismo paciente, especialmente cuando la infección por Helicobacter pylori está presente.
El papel del Helicobacter pylori en Honduras y San Pedro Sula
El Helicobacter pylori (H. pylori) es la causa más frecuente de gastritis crónica y úlcera péptica a nivel mundial. En Honduras, la prevalencia de esta bacteria supera el 70% en la población adulta según datos epidemiológicos regionales, cifra significativamente mayor que en países desarrollados. En San Pedro Sula, el Dr. Antonio Pérez Averhoff detecta infección activa por H. pylori en la mayoría de los pacientes que consultan por dispepsia crónica o dolor epigástrico recurrente. La bacteria coloniza la mucosa gástrica, produce inflamación persistente y, con el tiempo, puede generar úlceras tanto gástricas como duodenales. Otros factores de riesgo importantes incluyen el uso crónico de antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como el ibuprofeno o el naproxeno, el estrés fisiológico severo y, en menor medida, el tabaquismo y el consumo de alcohol.
La identificación del agente causal es indispensable para elegir el tratamiento correcto.
Diagnóstico endoscópico: cuándo y por qué es necesario
El diagnóstico definitivo de gastritis y úlcera péptica requiere una endoscopia digestiva alta (EDA), el estudio de referencia que permite visualizar directamente la mucosa del esófago, estómago y duodeno. Como servicio de Endoscopia Digestiva Alta en la Clínica Sagrada Familia, realizamos este procedimiento con sedación consciente para mayor comodidad del paciente. Durante la endoscopia se puede tomar biopsia para confirmar la presencia de H. pylori, descartar metaplasia intestinal o malignidad, y clasificar la lesión según criterios internacionales (escala de Forrest para úlceras con sangrado activo o reciente). Las guías europeas ESGE 2024 recomiendan endoscopia obligatoria en todo paciente mayor de 45 años con síntomas dispépticos de novo, así como en cualquier paciente con señales de alarma: pérdida de peso involuntaria, sangrado digestivo, disfagia o anemia ferropénica sin causa explicada. No espere estos síntomas para consultar — la detección temprana cambia radicalmente el pronóstico.
Tratamiento con IBP y erradicación del H. pylori: lo que dice la evidencia 2024
El pilar del tratamiento moderno es la terapia con inhibidores de la bomba de protones (IBP) como el omeprazol, pantoprazol o el más potente vonoprazán, combinados con antibióticos cuando se confirma infección por H. pylori. El esquema cuádruple con bismuto (IBP + bismuto + tetraciclina + metronidazol durante 14 días) es actualmente el recomendado por las guías Maastricht VI/Florence 2022 como terapia de primera línea en regiones con alta resistencia a claritromicina, condición que aplica a Honduras. La tasa de erradicación con este esquema supera el 90% cuando se completa correctamente. Gracias a su formación médica cubana y actualización continua en gastroenterología, el Dr. Pérez Averhoff adapta el esquema de erradicación a cada paciente, considerando alergias, medicación concomitante y factores de riesgo individuales. Tras completar el tratamiento, es obligatorio confirmar la erradicación mediante prueba de aliento con urea-C13 o test de antígeno en heces, no antes de 4 semanas de finalizado el esquema antibiótico.
Conclusión
La gastritis y la úlcera péptica son condiciones tratables cuando se diagnostican correctamente y a tiempo. Si usted presenta dolor en la boca del estómago, acidez frecuente, náuseas o sensación de llenura precoz, no lo atribuya simplemente al estrés — puede ser una señal de daño real en su mucosa digestiva. El Dr. Antonio Pérez Averhoff, endoscopista en San Pedro Sula con vasta experiencia en patología digestiva, está disponible para evaluarle, realizar la endoscopia diagnóstica y diseñar el tratamiento más adecuado para su caso. Agende su consulta en la Clínica Sagrada Familia, San Pedro Sula, Honduras.
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El Dr. Antonio Pérez Averhoff, Médico Internista y Endoscopista cubano-hondureño con más de 33 años de experiencia clínica, le atiende en la Clínica Sagrada Familia, San Pedro Sula, Honduras.
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